Querido punto. com:Te escribo para contarte que las cosas que te dije en el poema del ordenador, eran meras ilustraciones, no me las tomes en cuenta.Es que este mundillo me divierte, y también me pone nervioso, tantos pasadizos virtuales,ventanitas,pestañas,tanto registrarse,parece que hay que entrar desnudo a los sitios, sin identidad y de manera borreguil, y luego claro, el ordenador no entiende de ir con buena fe, ni de bondad,ni quiere saber nada de las buenas intenciones, te confieso que me siento indefenso.
A veces necesito hecharme unas risas, pasa desconectar de este tú mundillo, y relajarme, por eso me invento bromas sobre el ordenador, e ideas sugerentes.Me gustaría sentirme confiado cuando se enciende la pantalla, porque es lo que más necesitamos los humanos,vivir sin recelos, sin malos pensamientos, pero tanta pestaña, tanta insinuación, tanta navegación, me pone un poquillo tenso; y eso que no entro a lugares sospechosos, na, ya sabes, a esas páginas que pueden perturbar mi mente, ya sabes, eso que decía Averroes, que no quería perturbar su mente, con los afanes de este mundo.
Querido punto. com cuidar lo que miran tus ojos es esencial para la vida,porque después se te puede ir el corazón detrás, y los hombres en temas de sentimientos somos muy torpes y toscos, y nos dejamos llevar.Yo le tengo mucho miedo a eso de insinuarse por la pantalla, porque la carne es débil, porque no me negarás que el mundo virtual no es una completa insinuación, y a mi estas cosas como en la vida real me ponen un poquico nervioso.
En el poema al ordenador te hablé de que mi gran ayuda para la que te necesito, es para buscar usos y costumbres del idioma, palabras en desuso, localizar los localismos en las comarcas.
Camilo José Cela cuenta en su libro "Del Miño al Bidasoa" que se encontró a un hombre que iba apuntando en una libreta las palabras propias del idioma que se usaban en cada comarca.Afición muy verdadera e ilustrativa por otra parte.
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